Coro Franciscano

El coro franciscano surge como una respuesta  a las necesidades que plantea la nueva evangelización y como una forma de poner en práctica los dones recibidos de Dios.

 

Este coro se originó en la casa de formación de San Buenaventura en la zona 12, con un grupo de frailes estudiantes  que se preocuparon  por evangelizar a través de la música, y es así como se organizan en el año 2002.  Comienzan a tocar en diferentes actividades  y finalmente logran grabar el primer disco, al cual titulan “Dulce Sentir”. Este disco ya se ha divulgado en muchos lugares de la provincia y  sigue teniendo buena aceptación.

 

Después la fraternidad formativa se traslada a la casa de Cristo Rey,  y en el año 2005, los estudiantes logran grabar el segundo disco, titulado: “Mi canto se vuelve oración”. En este disco ya hay tres cantos inéditos como: “Vive intensamente” y “Amarte a ti”, letra y música de fray Henry Morales, y mi “Amoroso Jesús” de fray José Huezo. Los hermanos que conforman el coro, a través de conciertos y otras actividades logran obtener un nuevo equipo de sonido e instrumentos que son los que se utilizan actualmente. A finales de este año el coro realiza la primera misión evangelizadora a través de la música haciendo una gira por las regiones de Guatemala, El Salvador y Honduras.

 

En el año 2006 se graba el tercer disco con el título “Vivir en Dios”. También en esta producción  hay algunos cantos que son inéditos, como: Seráfico padre, de los novicios franciscanos 2006; “Tú me has llamado” de Fray Miguel Castro; “Alabanza al Dios Altísimo” de Fray Valero Valenzuela y “Vivir en Dios”, letra y música de fray José Huezo.

 

A finales del año 2007, la misión se realiza en la región de Panamá, en la parroquia Nuestra Señora del Carmen, David, Chiriquí. Aquí se tuvieron diversos conciertos, se amenizaron misas y otras actividades.

 

 

El coro franciscano de la fraternidad “San Buenaventura” está conformado por los siguientes hermanos:


Fr. Saluma Centeno: Vocalsita, teclado.

Fr. Ariel Matus: 1era guitarra electroacústica, Vocalsita.


 

 

 

Nuestro deseo es continuar en el camino emprendido por los hermanos anteriores a nosotros que nos han dejado un legado de la evangelización a través de la música.

 

Es necesario dar a conocer que la integración del coro no ha sido estable, ya que cada año, algunos hermanos por la continuidad de su proceso formativo se han traslado a otras regiones, pero a la vez se ha conformado por nuevos hermanos que vienen del noviciado.  

 

 

MARCO INSPIRACIONAL

 

  • Algunas veces hacía también esto: la dulcísima melodía espiritual que le bullía en el interior, la expresaba al exterior en francés, y la vena del susurro divino que su oído percibía en lo secreto rompía en jubilosas canciones en francés. A veces –yo lo vi con mis ojos- tomaba del suelo un palo y lo ponía sobre el hombro izquierdo; tenía en la mano derecha una varita curva con una cuerda de extremo a extremo, que movía sobre el palo como sobre una viola; y, ejecutando a todos estos ademanes adecuados, cataba al Señor en francés. Todos estos transportes de alegría terminaba a menudo en lágrimas; el júbilo se resolvía en compasión por la pasión de Cristo. De ahí que este santo prorrumpía de continuo en suspiros, y al retirarse los gemidos, olvidado de lo que de este mundo traía entre manos, queda arrobado en las cosas de cielo. 2 Cel. 127

 

  • Viajaba otro día con un hermano por las lagunas de Venecia, cuando se encontró una gran bandada de aves que, subidas en las enramadas, entonaban animados gorgojeos. Al verlas dijo a su compañero: ¨ Las hermanas aves alaban a su Creador. Pongámonos en medio de ellas y cantemos también nosotros al Señor, recitando sus alabanzas y las horas canónicas.¨  LM 9

 

  • Alábenlo al son de trompetas, alábenlo con arpas y cítaras.

               Alábenlo con tambores y danzas, alábenlo con cuerdas y flautas.

               Alábenlo con címbalos sonoros, alábenlo címbalos vibrantes.

               Todo ser que alienta alabe al Señor. ¡Aleluya!  Sal. 150,5-6

 

  • Canten al señor que hizo proezas, que las conozca toda la tierra; grita jubilosa Sión, la princesa, que es grande en medio de ti el Santo de Israel. Is. 12,5-6

 

 

 

Ir arriba

Fray Mauro tiene su sitio Web

www.fraymauro.com